Si nos encontráramos ante un videojuego de acción puede que nuestra valoración fuese un tanto más positiva, pero la verdad es que Dead Space 3 cuenta con dos predecesores que dejaron el listón realmente alto, y Visceral Games ha tomado unas decisiones en el diseño de esta tercera entrega que nos parecen cuanto menos cuestionables. Hay elementos que suman, pero que a su vez también restan, como la inclusión de los recursos. En ese aspecto todo es opinable, y la verdad es que gracias a la inclusión de modos como el Clásico se consigue ofrecer un mundo de posibilidades según los gustos de cada usuario.
Lo que no nos ha terminado de convencer tanto es la notable disminución de los elementos terroríficos, dado que en Dead Space 3 hemos pasado menos miedo que en sus predecesores. A esto sumadle algunas situaciones totalmente olvidables del argumento y un desarrollo que, mal que nos pese, no resulta tan vibrante como lo visto en el pasado. Aún así, no queremos ser tan injustos como para no reconocer las virtudes que presenta, que son unas cuantas, y es que nos lo seguimos pasando en grande jugando con Isaac Clarke. Los mecanismos jugables son los mismos de siempre y por tanto seguimos disfrutando como enanos ralentizando el avance de los enemigos para coger la cortadora de plasma y desmembrar sus extremidades, así como también seguimos disfrutando de empalar a los enemigos.
Desde aquí solamente queremos expresar el luto que vamos a llevar durante los próximos días por la oportunidad perdida de seguir convenciendo a propios y extraños con la explotación y manutención de los elementos que han llevado a Dead Space a ser considerado uno de los grandes nombres de la actual generación de consolas. Dicho esto, recomendar la compra a todos aquellos que siempre disfrutaron de Isaac Clarke, aunque sabiendo que en vez de participar en una aventura de terror donde se juega con nuestra mente, se juega más con nuestra puntería y nuestros reflejos. Mal que nos pese, Visceral Games se ha marcado un Resident Evil 5 en toda regla. Si en el pasado Dead Space y Dead Space 2 podían ser consideradas como Alien: El Octavo Pasajero y Aliens, respectivamente, ahora nos encontramos con una mezcla entre Alien 3, Alien: Resurrection con elementos de AvP que no sabemos definir muy bien. Una lástima.
Lo mejor: Los mecanismos de jugabilidad de Dead Space siguen presentes, y siguen siendo tremendamente divertidos. Algunas situaciones tensas que traen de vuelta lo mejor de la saga. Gráficamente es muy bueno. El apartado sonoro es de los mejores que os podéis encontrar, al igual que en el resto de la saga.
Lo peor: El argumento presenta algunos momentos que mejor habrían sido cercenados. El nivel vivido en la Tierra. Desaparece buena parte de la tensión y agobio que sí vimos en anteriores Dead Space, con lo que nos despedimos de parte de la esencia del título original.